Lee «Scratch»
Perry es un músico, técnico de sonido y productor musical
jamaicano, nacido el 20 de marzo de 1936, pionero del dub y el
reggae.
Historia: La juventud de Lee Perry se asemeja a
la de muchas de las superestrellas jamaicanas: nació pobre en
un pequeño pueblo, se ganó una temprana reputación como chico
sensato; llegó a Kingston en los años cincuenta, escuchó la
música, aprendió las jugadas, consiguió el groove. Su primer
trabajo fue con el pionero Clement "Coxsone" Dodd, productor
jamaicano propietario del que pronto sería legendario Studio
One. Allí hizo de chico de los recados, hombre para todo,
gorila, espía, cazatalentos, escritor de canciones nunca
acreditadas, arreglista y, eventualmente, artista. Perry
realizó su primera grabación, "Old for New", en 1959, pero su
primer éxito llegaría en 1965 con "Chicken Scratch", aunque
éste hit supuso tan sólo una gota de agua en el Studio
One.
En 1968, Perry decidió que si no podía trabajar
con ninguno de los productores jamaicanos sin que acabasen
llegando a las manos, debería hacerlo todo por sí mismo. Su
primer movimiento fue contratar las mejores armas que podrían
ayudarle a hacerse un lugar en el mundo. Perry llamó a su
nueva banda como su apodo en ese momento y, también, el nombre
de su nuevo sello discográfico: The Upsetters.
Los
Upsetters, estaban acostumbrados a pasar el rato con Perry en
las calles de Kingston, yendo por la tarde al cine a ver
tantos spaghetti western como pudiesen antes de retornar al
estudio a realizar una sesión que duraba toda la noche.
Sacudidos por su rápido ascenso, lanzaron violentos,
fantasmagóricos instrumentales como "Kill Them All", "The
Vampire", "Dig Your Grave" y, la que se convirtió en su firma,
"Return of Django". Además de con los instrumentales funkies
de los Upsetters, Perry también obtuvo éxitos con conmovedoras
interpretaciones de algunos de los más exitosos cantantes
jamaicanos, como David Isaacs, The Silvertones y Slim Smith.
Cuando "Django" se convirtió en un éxito en Inglaterra, Perry
y su banda fueron allí en una gira de seis semanas -la primera
gira internacional de una banda de reggae.
Sentado en
la cresta de la ola, el ambicioso Perry abrió su propia
tienda, "The Upsetter Record Shop", en el 36 de Charles
Street, un local que había sido previamente propiedad de su
colega Prince Buster. En la tienda no sólo se vendían los
últimos y enloquecedores singles de los Upsetters, sonaba
buena música durante todo el día y se convirtió en la base de
operaciones de Perry, (no hay que mencionar que) local de
ensayo, bar y almacén de hierba. La tienda Upsetter jugó un
gran papel despertando la ciudad y dando a conocer a la gente
el sonido Upsetter, que con cada lanzamiento se estaba
volviendo cada vez más distinguido. La popularidad de Perry le
permitió patrocinar un programa semanal en la emisora JBC, en
donde el entusiasta DJ Winston "The Whip" Williams hacía sonar
las últimas grabaciones de los Upsetters. Mientras la mayoría
de los primeros singles de los Upsetters mantenían un sonido
sencillo, reggae inspirado en el soul, de vez en cuando Perry
lanzaba una vuelta de tuerca con una extravagante cara B o
extraños efectos vocales. El Upsetter estaba empezando a
descomponer.
Un día, un chico de las calles llamado Bob
Marley llegó hasta el Upsetter Record Shop. Su banda, The
Wailers, había sido ciertamente exitosa unos años antes con
Coxsone, aunque en éste momento se dedicaban a sobrevivir. Era
el momento en que necesitaban dar el salto hacia su propio
estilo o morir en el intento. Los productores jóvenes como
Perry estaban creando los nuevos y emocionantes sonidos de la
isla, ritmos capaces de desplazar a los viejos hombres de la
escena musical jamaicana. Bob Marley y sus amigos Peter Tosh y
Bunny Wailer estaban asombrados de que los Upsetters hubiesen
obtenido tanta popularidad al otro lado del
océano.
Cuando los Upsetters regresaron de Gran Bretaña
estaban bastante molestos con Perry, porque éste,
aparentemente, se había quedado con una parte leonina del
dinero de la gira -algo irónico, dados los encontronazos que
tuvo en el pasado con Coxsone y Gibbs por los mismo motivos-.
Antes de que hubiese transcurrido mucho tiempo, Bob Marley se
dio cuenta de que los Wailers y los Upsetters trabajando
juntos podrían resultar un combo imparable. Después de unos
cuantos ensayos y jam-sessions juntos, Marley habló con los
Upsetters para que abandonasen el barco de Perry y probasen
los Wailers.
Cuando Perry se dio cuenta de que Marley
había robado sus músicos de estudio, se puso comprensiblemente
furioso. En ese momento amenazaba con matar a Bob. Los dos se
encontraron un mal día y, a juzgar por el volumen de sus
voces, todo el mundo alrededor pensó que eso acabaría con
alguna cabeza rota. En su lugar, los contendientes aparecieron
horas después, saliendo de detrás de una puerta, entre risas y
palmaditas en la espalda. Los Upsetters seguirían con los
Wailers, pero el productor exclusivo sería -por supuesto- Lee
Perry.
La forma en que Lee Perry describe su decisión
de trabajar con Marley es inesperadamente encantadora. Cuenta
que cuando Marley acudió a él y le dijo que Perry tenía el
sonido que él quería para los Wailers, él no se inmutó. No
estaba interesado en trabajar con cantantes, estaba
concentrado en los mortíferos instrumentales con los que los
Upsetters se habían vuelto famosos. Cuando Bob le cantó a
Perry la letra de "My Cup", le tocó un nervio. "My cup is
running over and I don't know what to do..." ("mi taza se está
desbordando y no sé que hacer..."). El Upsetter supo que
estaba oyendo la verdadera confesión de un artista, que la
"taza artística" de Marley se estaba desbordando y que no
sabía por donde tirar. Perry decidió que un "duppy" (espíritu
demoníaco) era el responsable de los problemas de Marley y
escribió para él "Duppy Conqueror". Con los espíritus
conquistados y las tazas bajo control, The Wailers, The
Upsetters y Lee Perry se dirigieron hacia el
estudio.
Perry puso lo mejor de sí mismo en la mesa de
controles y convirtió ambas bandas en demoledoras. La mezcla
de la sabiduría callejera de Marley combinada con el sentido
de la aventura y el misticismo de Perry, resultó ser un punto
de inflexión, no sólo en sus carreras, sino en toda la
historia del reggae. La química surgida entre Perry, Marley,
The Wailers y The Upsetters demostró ser fenomenal. Juntos,
produjeron canciones clásicas como "Small Axe", "Duppy
Conqueror", "Fussing and Fighting", y otras muchas que
cambiaron el curso del reggae y fueron la semilla del
posterior éxito de Bob Marley. Muchas de las canciones de esta
época serían regrabadas de nuevo durante la carrera de Bob
Marley, aunque la magia de las sesiones con Perry nunca ha
sido sobrepasada.
El éxito -y un montón de música
fantástica- continuó durante 1969 y 1970. En 1971, sin
embargo, la luna de miel entre los Wailers y el Upsetter
estaba a punto de acabar. Siendo sus personalidades dinámicas,
era natural que la relación entre Marley y Perry fuese una
suerte de amor y odio.
Peter y Bunny, por otro lado, se
resentían por los métodos agresivos de Perry al producir sus
canciones, manipulando y descomponiendo su música, y no en la
buena dirección. Diferentes argumentos acerca de quién tuvo el
honor de representar papel principal de una ruptura anunciada.
The Wailers, después de firmar un
contrato con Island Records en 1973, y con la sección rítmica
de los Upsetters acompañándolos, fundaron una nueva banda, la
que les convertiría en unas superestrellas del reggae. Los
Upsetters se desbandaron en diferentes caminos, aunque Perry
conservó el nombre para referirse a los estupendos músicos que
a lo largo de los años integraron su banda de
estudio.
Desde que se grabó, el material de The Wailers
producido por Perry se ha convertido en la música más vendida
de forma ilegítima en toda la carrera de la banda. Cuando
empezaron su colaboración, Perry y Marley tenían un acuerdo de
palabra por el cual los beneficios de todo lo que ellos
cantaran sería repartido igualitariamente; la realidad era
que, una vez que la música había sido enviada a Trojan Records
en Londres, Perry recogía todo el dinero y les decía a los
Wailers que sólo recibirían los royalties, algo avaricioso y
altamente hipócrita teniendo en cuenta que él alegaba haber
sido robado por otros productores. En un tiempo en que los
Wailers estaban viendo la forma de avanzar en su carrera
después de años de lucha, ser apuñalados, en aparente alianza
con Perry, era demasiado como para poder aceptarlo. Y hasta el
día de hoy, la propiedad de los derechos de estas increíbles
canciones se han mantenido en el aire, y el resultado han sido
docenas de ínfimos recopilatorios, por los que ni la familia
Marley ni el propio Perry reciben ningún dinero. Las palabras
de su canción "People Funny Boy" parecen ser un boomerang,
dirigiéndose ésta vez hacia la cabeza del propio
Perry.
En ese momento comenzó a profundizar en muchos
de los experimentos musicales que había ido introduciendo en
la música jamaicana, mientras seguía trabajando en los
estudios de otros productores. Veinte años antes de que nadie
usase la palabra música "alternativa", Perry disparó pistolas,
rompió vasos, corrió cintas hacia atrás, y usó en sus
producciones únicas samplers de niños llorando, lluvia cayendo
y sonidos de animales. Con canciones salvajes como "Cane River
Rock" (teniendo como protagonistas el sónido del tráfico y una
motocicleta) y "Headquarters" (utilizando una llamada de
teléfono de un niño como introducción), el Upsetter estaba
ciertamente haciendo honor a su apodo.
En 1973, Perry
empezó a sentirse limitado por tener que confiar en los
estudios comerciales para su singular trabajo. La mayoría
había sido grabados en Randy's o en Dinamic Sound, y el hecho
de tener que tener puesto un ojo en el reloj a la vez que
trabajaba su música suponía una clara distracción. Él y su
familia se habían trasladado unos años antes a Washington
Gardens, un suburbio a las afueras de Kingston y, un día,
mientras permanecía tumbado bajo un árbol en el patio trasero
de su casa, tuvo un sueño en el que oía música. Cuando se
levantó, pensó que el sueño era una señal y empezó a construir
su propio estudio en ese mismo lugar. Cuando estuvo acabado en
1974, pintó las palabras BLACK ARK sobre la puerta, y dijo que
de allí saldrían los diez mandamientos del reggae. Para
cualquier otro productor esto habría sido un alarde
excéntrico; retrospectivamente, Perry estaba siendo modesto.
La música que se grabó en el Black Ark durante los siguientes
cinco años es absolutamente mágica y proviene de uno de los
hechiceros más radicales del reggae.
Manejando su
propio estudio, Perry empezó a poner sus formidables destrezas
a un nuevo nivel, utilizando la mesa de mezclas como un
instrumento más. Los alocados experimentos de los años pasados
le abrieron el camino hacia otros más intrincados y
terrenales. Como comenta el historiador del reggae, Steve
Barrows, "el sonido del Black Ark era como la firma de un
pintor en sus lienzos". El aura del Black Ark empezó a atraer
a los mejores artistas de Jamaica, desde veteranos como The
Heptones hasta oscuros cantantes como Jah Lion y recién
llegados como Dr. Alimantado. Tal era su pasión por la
producción que rutinariamente daba a desconocidos una primera
oportunidad. Incluso el hijo pródigo Bob Marley retornó junto
al Scratch y grabó varias canciones en el Black Ark. Mientras
otros estudios tenían a los artistas golpeándose contra un
reloj, Perry se mostraba feliz tomándose todo el tiempo
necesario hasta encontrar el ritmo apropiado. Una sesión de
grabación se asemejaba a una fiesta, porque Perry mantenía
abiertas las puertas que daban al patio de cemento para que la
gente entrara y saliese mientras él giraba en su silla,
aplaudiendo y gritando su aprobación desde la mesa de mezclas.
Perry usaba métodos excéntricos como limpiar los cabezales de
las cintas con su camiseta y envolver con humo de marihuana
los masters mientras giraban, garantizando que la música
grabada en el Black Ark tendría una sucia y a la vez mágica
cualidad que nunca ha sido sobrepasada.
Usando un
equipo realmente simple, Perry era capaz de coger cuatro
pistas y hacerlas sonar como ocho o más, descargando varias
pistas en una y repitiendo el proceso varias veces. Con una
nada avanzada tecnología, Perry se las apañó para crear una
gran cantidad de trucos que aún hoy desconciertan a muchos
productores. "Solo había cuatro pistas en la máquina" explica
Perry, "pero estaba recibiendo veinte del equipo
extraterrenal". Discos deslumbrantes y rastafaris de Max Romeo
(War inna Babilon), The Upsetters (Super Ape), Junior Murvin
(Police and Thieves), The Heptones (Party Time) y The Congos
(Heart of the Congos), además de cientos de potentes singles,
salieron del Black Ark entre 1976 y 1979, representando un
hito dentro de la música jamaicana, reggae en su más elevado y
grandioso poder.
Entretanto las cosas se estaban
calentando en el estudio de Perry, tal y como estaba
sucediendo con el clima político en Jamaica. Los dos partidos
de la isla acostumbraban obviar la Corte y hacer valer sus
argumentos directamente en las calles de Kingston. Cada parte
tenía contratado un servicio de pistoleros que rutinariamente
durante las semanas previas a una elección se dedicaban a
imponerse en las calles y disparaban a cualquiera que se
moviese. Las canciones antiviolencia que profetizaban un
Apocalipsis a punto de llegar se pusieron a la orden del día,
como "War Inna Babylon" de Max Romeo o "Guide Line" de George
Faith y el propio llamamiento de Perry a la cordura, "City too
Hot". Nunca había escatimado palabras extremas y metáforas,
sus producciones extra terrestres reflejaban a la perfección
momento caliente y confuso de la isla en ese momento. En medio
de este agitado escenario, el sonido de Perry estaba siendo
reconocido internacionalmente. En 1975 el Upsetter se había
asegurado una distribución mundial de sus trabajos, al firmar
un contrato con Island Records y sus producciones habían
atraído la atención de rockeros blancos como Paul McCartney,
Robert Palmer y The Clash. Con el mundo acercándose hacia su
puerta, el patio posterior de la casa de Perry se estaba
volviendo famoso.
A pesar de la música increíble y de
las vibraciones mágicas del Black Ark, a finales de los
setenta no todo era perfecto en el reino de cemento de Perry.
Gorrones y merodeadores le estaban sacando de quicio y
haciendo que hacer música fuese cada vez más y más difícil.
Las maratonianas sesiones regadas de alcohol y ganja
comenzaron a cobrarse su precio. Island Records catalogó
algunas de sus más grandiosas grabaciones como "no-vendibles".
El Black Ark se convirtió a su vez en objetivo de gangsters
locales que pretendían brindar protección a cambio de dinero.
Sacar la "mala hierba" fuera de su jardín, de forma educada o
de malas maneras no funcionaba; pronto, Scratch empezó a
utilizar métodos estrafalarios para desembarazarse de los
rastas indeseables y de los rude boys. El Black Ark alcanzó el
punto de ebullición, un punto de no retorno para
Perry.
El estudio dejó de funcionar en 1979. Quemado
física, mental y espiritualmente, Perry se apartó de su
estudio. Incapaz de aguantar la tensión, Pauline, su esposa,
le abandonó llevándose consigo a los niños. Perry caminaba
sobre la cuerda floja, entre fantasía y realidad, y la partida
de su familia pareció abocarle al caos. Una nueva y
desestabilizada persona surgió y mientras Perry gritaba que
todo era un acto deliberado para limpiar la casa, para así
deshacerse de la gente que no quería tener a su alrededor, lo
cierto es que el estado del Upsetter era motivo de
preocupación. Visitantes y periodistas llegaron al Black Ark y
se encontraron a Perry pelando bananas, comiendo dinero y
escupiendo largas y violentas diatribas.
Perry gastó
mucho de su tiempo destruyendo el Black Ark, cubriendo lo que
una vez estuvo decorado con vivos murales, con graffitis
extravagantes y manchones de pintura negra. Había bobinas de
grabación esparcidas por el suelo y el equipo de grabación
había quedado inutilizado debido a los daños causados por las
goteras sin reparar del tejado. El una vez orgulloso estudio
era ahora poco más que una chatarrería.
En abril de
1979, Perry recibió la visita del empresario Henk Targowski,
dueño de la compañía de grabación y distribuidora Black Star
Liner, con sede en Holanda. Targowsky quería distribuir el
material de Lee Perry, aunque no contaba con lo que encontró
en el Black Ark. Junto con algunos socios, Targowsky decidió
emprender una operación de salvamento, intentando restaurar el
orden en el estudio. Financiado por la Black Star Liner, el
trabajo de reconstrucción progresó a través de 1980, y un
nuevo equipo fue comprado e instalado. Junto con una
abigarrada cuadrilla de músicos de estudio europeos, el
Scratch grabó erráticamente el que con el tiempo se
convertiría en el disco "Return of Pipecock Jackson". En la
primavera de 1980, sin embargo, el proyecto de restauración
fue abandonado y el equipo de Black Star Liner dejó la isla.
Lo que fuera concienzudamente reconstruido en el pasado año
fue de nuevo desmantelado y destruido por Perry.
En
1981, el Upsetter dejó Jamaica y estuvo un tiempo en Nueva
York, actuando en vivo con una banda reggae llamada The
Terrorist. Grabaron juntos unas cuantas canciones, pero su
relación no perduró. Perry empezó entonces a trabajar con otra
reggaeband neoyorquina, The Majestics. Lograron unas cuantas
actuaciones notables, la más destacada teloneando a The Clash
en junio de ese mismo año. Perry regresó a Jamaica y poco
tiempo después, The Majestics viajaron a la isla para grabar
un respetable disco en los Dynamic Studios: "Mystic Miracle
Star". Parecía que después de dos años de confusión, Perry
estaba retornando a la cordura. Sin embargo, el desastre
estaba justo en la esquina.
Una mañana de 1983, el
Black Ark fue destruido. El fuego se expandió en el interior
de la estructura de cemento, la temperatura dentro se volvió
tan intensa que el propio suelo se levantó. El estudio, el
origen de alguna de la música más potente jamás grabada, quedó
en ruinas. "El Black Ark era demasiado negro y demasiado
terrorífico", explica Perry, "Aunque también yo soy negro,
tuve que destruirlo para salvar mi cerebro. Era demasiado
negro, quería devorarme".
La llameante destrucción del
Black Ark se ha convertido en un punto focal de los rumores
que rodean al Upsetter. Aunque Perry ha dicho en varias
ocasiones que fue él quien prendió fuego al estudio
intencionadamente en un arrebato de frustración, en realidad
el Black Ark no se vino abajo de un cataclismo, sino a través
de una serie de quejidos. Es improbable que nunca sepamos la
causa exacta del fuego -tanto si fue obra de Perry como si fue
causado por un problema eléctrico- aunque lo cierto es que la
destrucción del Black Ark fue completa.
Perry estuvo
tres días en la cárcel acusado de incendio premeditado, pero
no tardaron en ponerle en libertad. No obstante, no tenía a
donde ir.
Con su vida en Jamaica literalmente en
ruinas, Perry pasó los siguientes años en el exilio, la
mayoría de ellos en Inglaterra. A pesar de que el trabajo
realizado con los Majestic marcaría las directrices para
muchos de los subsiguientes trabajos que firmaría a lo largo
de la década, durante ésta época Perry lanzó grabaciones
erráticas de escasa repercusión. Como el ridículo álbum
"History, Mystery, Prophecy" grabado y publicado en 1983 en
Island, momento en el que la vacilante relación con el sello
se desmoronó al maldecir Lee Perry a Chris Blackwell, dueño de
Island, tachándole de vampiro y responsabilizándole de la
muerte de Bob Marley. En 1984 conoció a Neil Fraser, más
conocido como Mad Profesor, comenzando entonces una duradera
colaboración que perdura hasta hoy. Trabajando con bandas de
estudio de Londres, Perry comenzó a actuar en vivo, grabó
"Battle of Armagideon (Millonaire Liquidator)". Un disco lleno
de corrientes ocultas y sorpresivas, que sonó reflejando la
nueva situación de Lee Perry: después de años de confusión, el
Upsetter estaba listo para mezclar de nuevo.
El año
siguiente, Perry se unió al el productor inglés Adrian
Sherwood para grabar juntos el oscuro y extenso "Time Boom X
De Devil Dead". Trabajando con la banda de estudio de
Sherwood, Dub Syndicate (en cierto modo, una versión moderna
de los Upsetters), Time Boom fue un salto atrás digital hacia
los gloriosos días de Perry en el Black Ark. El pesado estilo
de producción de Sherwood -que recordaba al estilo del propio
Perry- captó las vibraciones del Upsetter a la perfección. En
1990, Perry y Sherwood formaron equipo de nuevo para el
fantástico "From the Secret Laboratory", uno de los mejores
trabajos que Perry ha hecho desde los días del Black Ark. La
fuerza de esos dos discos pusieron de nuevo al Upsetter en el
buen camino. En 1989, Perry dejó de rodar por el mundo y se
trasladó a Suiza con su nueva novia, Mireille Ruegg, una
astuta mujer de negocios que se convirtió en manager del
Scratch. Lejos de la incertidumbre, el temor y los embustes de
la escena musical jamaicana, Perry se ha terminado
convirtiendo en un feliz hombre de familia. Ha sido padre de
dos hijos con Mireille, un niño llamado Gabriel y una niña
llamada Shiva. A mediados de los noventa, Perry trabajaba en
la creación de un nuevo estudio en los sótanos de su casa de
Zúrich, llamándolo el "White Ark" -su "laboratorio secreto" al
que "ninguna persona ha entrado antes" (bien, a no ser que su
mujer esté poniendo la lavadora).
Veinte años después
del apogeo del Black Ark, el mundo del reggae presenció como
una nueva ola de fans se acercaban hasta la música del
Upsetter, un giro que no muestra signos de decaer. Encabezada
por la excelente retrospectiva de los Beastie Boys en su
fanzine Grand Royal en 1996, fans y críticos han estado de
igual modo destacando la música de Lee Perry y le han hecho
famoso de nuevo. Las compañías no ha tardado en reaccionar
ante el interés que Perry estaba generando de nuevo y han sido
reeditadas una gran cantidad de sus producciones, entre las
que destaca el maravilloso "Arkology" editado por Island en
1997, una antología de grabaciones realizadas en el Black Ark,
cuidadosamente preparada durante largo tiempo por sus
admiradores Steve Barrow y David Katz. En abril de ese mismo
año, Perry sorprendió a todo el mundo realizando dos
delirantes actuaciones, con todas las entradas agotadas, en
San Francisco -fueron sus primeros shows en EEUU en más de
quince años- y, en junio, actuó interpretando el papel de
anciano hombre de estado en el festival alternativo Free Tibet
en Nueva York. Comenzó una extensa gira por Estados Unidos y
Europa, mientras las reediciones continuaron apareciendo a lo
largo del año, durante el resto de la década y en el nuevo
siglo. Este es el retorno del retorno del Super
Ape...
En junio del 2000 fue publicada la monumental
biografía de Lee Perry People Funny Boy: The Genious of Lee
Scratch Perry, escrita por David Katz. Tras más de diez años
preparándola, en ella nos ofrece una narración sin precedentes
de la vida y trabajo de Perry. En las palabras del propio
Upsetter acerca de sí mismo, "Yo soy la mitad. La mitad que
nunca antes ha sido
contada". |