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ITAL: Vital, puro, saludable; libre de todo elemento artificial.

I-TAL: Vital, orgánico, natural, puro, saludable; libre de todo elemento artificial. Se refiere al modo de cocinar (vegetariano) y vivir en los colores rojo, verde y dorado.

Por motivaciones éticas está relacionada con la defensa de los  derechos de los animales. Este tipo de vegetarianos consideran reprochable la  muerte del animal, y sobre todo su maltrato y explotación, con el único fin de producir alimentos para el ser humano. Ya que éste no necesita comer carne o pescado para llevar una dieta saludable, estos vegetarianos estiman que el consumo de carne animal es fruto de una elección voluntaria y por lo tanto puede ser rechazada.

Conforma una actitud y  estilo de vida, ya que es probable que este tipo de vegetariano rechace otras formas de utilización de los animales para producir  bienes de consumo o para la diversión humana.

Existen muchas variedades dentro de la dieta vegetariana. La siguiente tabla resume las principales:

Alimentos permitidos en las principales dietas vegetarianas
Alimentos permitidos en las principales dietas vegetarianas
Nombre dieta Carne
(incluye pescado)
huevos lácteos
Ovo Lacto Vegetarianismo

No

Lacto Vegetarianismo

No

No
Ovo vegetarianismo

No

No
Veganismo

No

No No


Lacto Vegetarianismo: son los vegetarianos que no consumen carnes o huevos, pero sí consumen productos lácteos. La mayoría de vegetarianos de la India y aquellos provenientes del Mediterráneo, como los Pitagóricos, son en efecto lacto vegetarianos.
 

Crudívoros: son aquéllos que siguen una alimentación vegetariana en la que se consumen productos crudos, o ligeramente tibios, que no han sido calentados por encima de 46,7 °C (116 °F), y nunca cocidos. Los consumidores de productos crudos argumentan que el cocinar destruye las enzimas y/o porciones de los nutrientes, aunque algunos creen que el cuerpo asimila mejor ciertos alimentos si éstos se encuentran ligeramente tibios y por ende más blandos. Otros activan las enzimas de los alimentos mojándolos en agua antes de consumirlos. Algunos son frutarianos, y otros comen sólo comidas orgánicas.
 

Vegetarianos: es una corriente vegetariana muy estricta. Este tendencia propone alimentarse exclusivamente de vegetales. Así, la lista de alimentos prohibidos es bastante larga; está formada por los productos rechazados por el vegetarianismo ortodoxo más los no consumidos por los vegetalistas, como carnes, embutidos, aves, grasa animal, pescado, conservas, congelados, cereales blanqueados o refinados, bebidas industriales azucaradas, azúcar industrial, miel, quesos, huevos, etc.
Dentro de los vegetarianos, existe quien admite la ingesta de pescado pero no la de carne, o incluso quien hace una excepción con alimentos muy concretos, como el jamón en el caso de la Península Ibérica. No obstante, estas dietas no son consideradas vegetarianas por la mayoría, puesto que permiten el consumo, si bien reducido, de carne animal.


Otras tendencias relacionadas Macrobiótica: sus adeptos dejan de emplear carne, alimentos procesados, azúcar, miel. En lugar de ello se consume una dieta equilibrada usando granos, vegetales, semillas y frutas. La sal de mesa es reemplazada por minerales de vegetales marinos y sal marina. Las especias son reemplazadas por derivados fermentados de granos.
 

Granivorianos: como su nombre indica, propugnan el consumo de alimentos en grano. Los granivorianos, como los vegetalistas, eliminan de su alimentación la carne y los productos de origen animal.
 

Lacto-cerelianos: esta tendencia generalmente puede realizarse dentro de prácticas específicas. Por ejemplo, un régimen practicado por los yoguis en la India, que no se ha impuesto en la práctica del yoga en Occidente, propone una alimentación basada principalmente en el uso de productos lácteos y de cereales. El objetivo es el mismo que el del vegetarianismo. La salud, el bienestar y la pureza, pero también la armonización entre el cuerpo y el espíritu.
 

Frutarismo ó frugivismo: esta teoría es respaldada, entre otros, por Arthur Merrheim, que pretende volver a lo que considera la única alimentación natural, la del hombre prehistórico, que según él era vegetariano pero que ignoraba el consumo de las leguminosas y las verduras. Los frutos secos y la fruta fresca tienen una gran importancia: cada día habría que consumir más de 300 g de frutos secos y un kg de fruta fresca. Algunos frutarianos sólo consumen partes de la planta que hallan caídas de ésta, es decir, comen granos, tomates, pepinos, calabazas, pero no consumen patatas o espinacas.